Sitio Espiritual de Sinda Miranda

 

 

    4Presentación
    4¿Por qué emigré?
   
4Crónicas (Blog)
   
4El Comienzo
   
4Fuentes de Inspiración
   
4Dulces Placeres
   
4Escritura: mi método
   
4Poesías
   
4Artículos
   
4Reflexiones
    4Una mateada por
   
4Carta para vos
   
4Ya te perdoné
   
4Fotografías
   
4Libro de Visitas
   
4Enlaces relindos
    4Acceso al Webmail
    4Contacto
 

 

Artículos Recientes

Los Ángeles existen
Mi teoría sobre el rombo
El Poder de la Oración
El Poder del Pensamiento
La Fe y el Secreto
Lo pasado, pisado

 Ya sé que estoy piantaa, piantaa, piantaa...

Amar es... dar y darse. Es compartir y partirse para quedarse un poco en todos, un poco en vos.

Amar es Comprender, Perdonar y Reparar; Aprender, Entregar y Crear; Amar es Hacer, Igualar y Acompañar; es Renacer, Superar y Tolerar; Amar es Crecer, Ayudar y Aceptar.

Amar es la esencia de nuestro corazón, somos amor porque fuimos creados por el AMOR. Negar esa realidad, es volver al polvo sin haber vivido.

"La vida es simple", me dijo mi papá Saúl una vez que se fue de este mundo. "Es mucho más simple de lo que todos piensan..."

"No te olvides de tus sueños"
, me dice mi abuela Carmen desde el más allá, cada vez que estoy por renunciar a ellos...

"Sindi, Dios te ha dado una tarea y Él sabe que vos la podés cumplir y transmitir", fueron una de las últimas palabras que me dedicó mi tío Miguel Ángel antes de marchar...

El mundo, amigos míos, no es como en realidad nos enseñaron. La vida no consiste solamente en aquello que hemos aprendido estudiando.

Existe todo un Universo Interior que debemos encontrar y descubrir, allí... donde está nuestro corazón, el hogar del alma (lugar oscuro y luminoso). Rincón donde alguien dejó un cofre precioso sin llave y para vos; que yo te animo abrir... para que te conozcas, para que seas feliz...

Sinda Miranda

 

 

 

Todas las imágenes y textos de este sitio son propiedad de Sinda Miranda y sus respectivos autores.
Copyright © 1997-2008 Sinda Miranda. Derechos Reservados. Argentina y España, un solo corazón