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Escribo desde los 6 años,
edad en la que aprendí a escribir... Recuerdo que me sentía poderosa al
dominar la palabra escrita, me encantaba no solo hacer lo que la maestra
nos enseñaba sino buscar algún tipo de utilidad a esta otra forma mágica
de expresarme.
Fue así como decidí
escribir mi primer poema de amor. 4 versos que no tenían rima, pero que
expresaban lo que yo sentía. 4 versos inspirados en un compañerito de
primer grado, llamado Mauro y del cuál, yo me sentía platónicamente
enamorada.
A mi corta edad, sabía
que lo único correcto en cuanto al tema del amor, era expresar los
sentimientos sin ir más allá. Existía la posibilidad de que ese niño se
burlara de mi, o me ignorara, luego de saber que yo lo quería. Pero
valía la pena arriesgarse, mi alma así me lo exigía.
Le envié esa cartita...
con mi primera poesía. Aguardé un par de horas la respuesta, y para
mayor sorpresa mía: Mauro quería seguir siendo mi amigo y además, jugar
conmigo en los recreos. Eso significaba, en el lenguaje de los niños,
que "éramos novios".
Desde entonces, es el
amor, lo que me inspira a la hora de escribir. El amor a mis amigos, a
mi familia, a los animales y las aves, a la naturaleza, a la gente que
se me cruza por el camino, el amor a Dios...
No concibo la vida sin
amor, y aunque muchas veces no sea correspondida... no me importa, no me
importa que algunos no me quieran, no me importa que me critiquen, no me
importa que me envidien ni que traten de lastimarme, no me importa que
no me entiendan ni que eviten ponerse en mi lugar, no me importa que
me vean como un bicho raro o una poetisa loca que coloca sus sueños en
las estrellas, no me importa que no vuelen a mi lado... porque si me
importara, dejaría de sentirme libre y de ser Sinda.
A todos los que me
conocen y me aprecian; y a los que no me conocen pero llegaron hasta
aquí... y a los que alguna vez compartieron el camino conmigo pero ahora
están demasiado lejos; les deseo PAZ y ALEGRÍA en su corazón. Todo lo
mejor para ustedes, sabiduría, templanza, fortaleza y humildad.
Besos y Bendiciones.

Sinda Miranda |