|
No piensen que me resulta fácil escribir,
porque no es así. Intentaré ser breve en la
comunicación de mi método y espero, que a
quien no tenga uno, lo pruebe y lo mejore,
porque la verdad es... que soy bastante
desorganizada con los momentos y las
palabras.
Por ejemplo, a mí la inspiración me viene
por la mañana, sobre las 8 am... y me dura
hasta las 12 pm... En ese horario me
encuentro trabajando y muy lejos de mi
computadora, para tomar nota de lo que pasa
por mi mente.
Debido a esto, siempre llevo conmigo un
anotador pequeño y un bolígrafo; o bien...
mi reproductor de mp3 (que también graba),
para aquellos casos en los que disponga de
más tiempo.
El proceso que da origen a un nuevo poema,
lo vivo de esta manera:
- Llegan las ideas, imprevistamente, como
pequeñas iluminaciones. A veces lo hacen en
forma de versos, otra de palabras sueltas
que debo hilvanar, prolijamente,
cuidadosamente... |
|
- Si en ese instante no
puedo anotarlas, las repito mentalmente, tantas veces como sean
necesarias, para no olvidármelas; y si aún desconfío de mi memoria,
llego a asociarlas con acciones que realizaré de forma inmediata, o con
objetos, o con cualquier otra cosa... La cuestión, es retenerlas hasta
que pueda sentarme tranquila para escribirlas.
- En el primer tiempo
del que dispongo, saco mi anotador y las apunto allí. Me siento más a
gusto con una hoja en blanco, porque me permite concentrarme más, cuando
se trata de dar vida a otro poema. Si utilizara el mp3 o cualquier otro
dispositivo que me permitiera grabar, volvería a distraerme o me
costaría mucho retomar la atención; ya que para mí... dicho aparatito...
está relacionado con el hecho de escuchar música o radio, en vez de
hablar yo...
- Si durante el día y
antes de llegar a mi casa, continúo teniendo espacios de poesía... sigo
desarrollando esas ideas y dando vida a otras nuevas.
- Cuando regreso a mi
hogar, lo que me restaría por hacer, es pasar todo lo escrito, en mi
computadora y crear el poema. Pero... precisamente, aquí me freno... me
es totalmente imposible hacer algo así. La computadora me dispersa...
¡hago tantas cosas con ella! que no puedo, no puedo sinceramente. Para
que yo logre acabar un poema, el mismo día en el que lo empecé, tengo
que tener un motivo; y ese motivo tiene que ser: la necesidad de
transmitirle un mensaje a alguien en particular. Si no siento esa
necesidad, los papelitos manuscritos los archivo... entre 3 y 6 meses.
Aunque parezca increíble.
Con esto les quiero
decir, que de 10 poemas que hago, 8 los empecé hace seis meses y los
terminé hoy... (por ponerles un ejemplo). Así que imagínense, la de
papelitos que tengo por todas partes... es impensable... y mejor que no
se pierda ninguno...
- Pero no se preocupen,
si alguna vez les pasa esto de perder una idea, quédense tranquilos que
regresa. Siempre regresan las ideas... ellas se salen con la suya,
porque la inspiración es así. Hasta que no logra lo que quiere, no se
detiene.
Retomando mi método,
solo me queda por decir, que la inspiración también me visita de noche,
entre las 0 am y las 2 am; si estoy levantada, en ese caso, escribo
directamente en el ordenador; pero si estoy acostada; ya dispongo de
otro anotador y lapicera, en mi mesita de luz.
Como ves, Sindita es
desorganizada, muy desorganizada. Si yo puedo escribir una poesía ¿cómo
no vas a poder vos?
Algo que no puede
faltarte a la hora de escribir es: un diccionario completito, el
tradicional (de significados) y otro de sinónimos-antónimos. Si tu
vocación es la poesía: uno más de rimas y afines...
No hace falta que
estudies una carrera universitaria ni que vayas a talleres. Yo, de
hecho, no he ido jamás a ninguno. Solo estudié un año un poco de
literatura, lo que a mí me sirvió y nada más. Pero si no estudiaba,
también tenía la posibilidad de conseguir libros (como ya hice con otros
temas que me interesaban) y aprender en casa.
Pero lo más importante,
si querés llegar a quien te lee, tendrás que escribir lo que sentís...
lo que nace de tu corazón... escribir partiendo de lo que esa persona te
inspira o de tu propia experiencia... Escribir dejándote fluir en tus
emociones, aunque te tiemblen las manos... sin pensar en el que dirán,
en las críticas, en la métrica, en la gramática... Que nada de eso te
distraiga, porque sino... no volarás...
Suerte y hasta siempre.

Sinda Miranda |